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Colegio El Tomillar

Badajoz

REDACCIÓN: Jaime Rubiano Lebrusan, Javier Píriz González, Iñaki Ganuza López, Pablo González Rodríguez, Pedro Serrano Suárez de Venegas, Fernando Mena Abreu

'Creo que lo que me marcó a la hora de decidir que quería ser médico, fue un trauma infantil'

'Creo que lo que me marcó a la hora de decidir que quería ser médico, fue un trauma infantil'
Un momento de la entrevista a Francisco J. Bueno. Javier Píriz.

El otro día, tuve la suerte de poder entrevistar a Francisco Javier Bueno Recio, actual Jefe Clínico de la Unidad de Cirugía Hepatobiliopancreática Pediátrica y Rehabilitación intestinal en Hospital Universitario Vall d'Hebron de Barcelona.

10.05.2018 - JAVIER PÍRIZ. BADAJOZ

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El otro día, tuve la suerte de poder entrevistar a Francisco Javier Bueno Recio, actual Jefe Clínico de la Unidad de Cirugía Hepatobiliopancreática Pediátrica y Rehabilitación intestinal en Hospital Universitario Vall d'Hebron de Barcelona. Realizó su especialidad en el Hospital La Paz de Madrid y la tesis doctoral en Universidad Autónoma de Barcelona. Además es especialista en trasplantes por la Universidad de Pittsburgh de Estados Unidos (1995-1999). Ha contribuido al trasplante con intervenciones técnicas pioneras en este ámbito como las técnicas de extracción multiorgánica que permitieron que el páncreas y el intestino de un mismo donante fueran implantados en receptores diferentes, y técnicas de trasplante hepato-intestinal que permitieron ampliar el número de donantes a la edad neonatal y el uso de técnicas de reducción hepática. Regresó a España a finales de 1999 al Hospital de la Coruña realizando el primer trasplante hepático infantil en Galicia (2000). En el año 2004 fue fichado por el Hospital donde ejerce su actividad profesional. Ha sido pionero en el alargamiento intestinal (síndrome intestino corto) con técnica de STEP en España (2005), y en el alargamiento duodenal a nivel mundial (2013). En cirugía hepática destaca el haber sido pionero en nuestro país en la intervención del shunt de Rex para el tratamiento de la hipertensión portal, en el tratamiento radiológico de los shunts porto-sistémicos congénitos intrahepáticos  (2013) y en el quirúrgico de la Malformación de Abernethy (2015). Ha colaborado en el primer trasplante intestinal en Cataluña (2008) y en el primer trasplante de cara total del mundo (2014). Ha impartido múltiples ponencias y conferencias en el ámbito internacional y publicado más de 80 trabajos científicos en revistas internacionales de prestigio.

P. ¿Cuándo se dio cuenta de que su vocación era ser médico y en concreto cirujano pediátrico?

R. Creo que lo que me marcó sobre todo a la hora de decidir que quería ser médico, fue un trauma infantil, en el cual estuvimos separados la familia, más de una año. Esto fue debido a que una herman mía nació con una enfermedad en el corazón. Ella necesitaba cirugía, y aquí en Badajoz no se le podía proporcionar, por ello se fueron a Madrid. Posteriormente conocí a don Ángel Gutiérrez un cirujano muy bueno en Badajoz y me sedujo la forma de trabajar que tuvo y lo que le escuchaba. Esto fortaleció mis pensamientos para ser cirujano.

P. ¿Ha tenido que renunciar a algo para llegar a donde está?

R.  El sacrificio y el esfuerzo es parte de nuestra profesión. Si tu profesión te llena la dedicación es casi completa, y ese tiempo se lo has de quitar a alguien (familia, amigos) o algo (viajes, ocio...) aunque en la mayoría de las ocasiones no se es consciente. Aunque tarde, he sido padre de dos hijos preciosos, de 4 años y 19 meses y si miro hacia atrás me pregunto que por que no lo hice antes.

P. ¿Qué le inspira cada día para ayudar a los demás?

R. El que me encantan mis pacientes y me encatan las familias. Por ello lo que me inspira es intentar hacer el bién y dar lo mejor de mi y que mis pacientes y las familias estén satisfechos con la profesión. Sobre todo el tener la buena conciencia de que estoy ejerciendo bien en cuerpo y alma la profesión. Y he tenido que renunciar a muchas cosas pero esto me ha dado una enorme satisfacción. Para hacer la vida profesional lo mejor posible, se necesita un sacrificio. Es muy difícil compaginar una vida normal con intentar dar la máxima excelencia en medicina. También me inspira, el intentar dar a el paciente, lo que a mi hermana le fue muy difícil recibir.

P. ¿Cuáles son las cirugías que hace a diario?

R. No todos los días opero, la cirugía lleva muchas otras cosas, no solamente la intervención quirúrgica. Yo habitualmente lo que hago es cirugía digestiva y cirugía hepática. Opero lo que opera un cirujano pediátrico y opero en las que son mis áreas de conocimiento. Estas son las cirugías de hígado, habitualmente de las enfermedades hepáticas y las digestivas. Unas son catástrofes abdominales y las otras son enfermedades relativamente raras.

P. ¿Cuánto dura el seguimiento por parte del equipo de cirugía y que implicación humana supone?

R. Muchas de estas cirugías por ser cirugías complejas, el seguimiento es de toda la vida. Como nosotros llevamos la parte pediátrica tenemos consultas de transición y se debe de hacer un seguimiento en adultos. Aunque tengo pacientes que los he llevado desde recién nacidos hasta la edad adulta, con lo cual se termina convirtiendo en un amigo o casi en mi familia. Este hecho es muy bonito y tiene una enorme satisfacción.

P. ¿Que se siente al tener una vida de unos pocos gramos en sus manos?

R. Siendo cirujano pediátrico hay veces que llegamos a operar niños de 600g pero tenemos la mentalidad de que son nuestro pacientes. Ya sean unos pocos gramos o muchos gramos, el sentimiento es el mismo, a nosotros lo que nos interesa es que nuestros niños, sean pequeños o sean mayores, lo que buscamos es la curación del niño. Con lo cual no es un problema de gramos sino que es un problema de que todo vaya bién.

P. ¿Cuál ha sido su experiencia más dura?

R. Siempre, es la pérdida de un paciente y desafortunadamente, las he vivido. Porque en algunas situaciones los niños por su enfermedad de base o por las condiciones en las que vienen, humanamente y desde el punto de vista médico es muy difícil sacarlos adelante y eso siempre te deja una cicatriz. Una cicatriz que vences con las otras satisfacciones de que también hay otros pacientes en un estado muy límite, los conseguimos sacar adelante. De vez en cuando hacemos milagros, pero sin lugar a duda, la respuesta sería la pérdida de los pacientes.

P. ¿Cuál ha sido su mayor logro? (laboral o no)

R. Mi mayor logro, ha sido mi familia, no es laboral. He tenido enormes satisfacciones, ya he dicho que uno de los sacrificios que hace uno es embeberse en la profesión y vivir para y por la profesión. Esto te limita mucho desde el punto de vista social. He vivido muchos años, siempre pegado al teléfono, por si me tenian que llamar si iba a haber transplante o no, etc. Y eso me ha limitado desde el punto de vista social, como ya dije antes. He sido padre ya muy mayor, entonces yo creo que mi mayor logro sin lugar a dudas en mi vida, a parte de las satisfacciones de la profesión, es el tener una familia y el tener dos hijos preciosos. Profesionalmente, ha sido el haber aportado técnicas quirúrgicas que han ayudado a muchos pacientes y que se han utilizado, dentro de los que es la medicina. Técnicas de trasplante intestinal, técnicas para solventar la trombosis de la vena porta (uno de los complicaciones más letales que hay en el trasplante hepático), aporte mi granito de arena en el trasplante de cara, también desarrolle técnicas de extracciones multiorgánicas que se están realizando ahora de forma cotidiana en todo el mundo, he aportado la técnica de alargamiento duodenal, que también se está practicando en los centro que hacen cirugías de rehabilitación intestinal y que en mi experiencia, ha evitado que haya niños que vivan sin nutrición parenteral y que no hayan tenido la necesidad de tener un trasplante de intestino. He de decir que siempre las técnicas de innovación viene de un fracaso, no personal, un fracaso que había dentro de la cirugía, o más que un fracaso, que no había soluciones para un determinado aspecto de la cirugía, o hemos creado algo que ha mejorado lo que existía. Esto no han sido por capricho, sino de vivencias personales con paciente que verdaderamente han sido quebraderos de cabeza a los que uno les ha dedicado mucho tiempo a ver cómo se podrían solucionar esos problemas, que no habían sido solucionados antes, o que la solución era mala, es decir, que la hemos mejorado. Y poniéndolo en una balanza beneficio riesgo, yo creo que esto ha sido una aportación. Esto está publicado en revistas científicas, de primer nivel, a nivel mundial. Pero repito, eso ha sido una satisfacción profesional, pero personal, sin lugar a dudas tener una familia.

P. ¿Se suele poner nervioso a la hora de hacer intervenciones?

R. Hay dos tipos de intervenciones, unas las que ocurren de forma reglada, para las cuales uno tiene tiempo a prepararlas. Y luego hay otras en las que uno tiene que estar preparado para hacerlas de forma inmediata, que son las urgencias. Yo asumo bastante complejidad en algunos pacientes, y eso te da un cierto grado de experiencia. Las que son de forma reglada te da tiempo a pensar y a prepararlas de forma concienzuda con un equipo multidisciplinar. Cuando se sabe esto, se le dice a la familia el grado de dificultad que tiene la operación. ¿Si me pongo nervioso? Pues eso es igual que a veces el torero con el toro. Yo creo que sí, que uno se pone nerviosos hasta el momento que entra en quirófano y empieza a operar. La palabra más acertada, sería inquieto, en vez de nervioso. No es nervioso de tener miedo, sino tener miedo de incertidumbre, de no saber lo que te vas a encontrar en la operación. Cuando es una cosa muy reglada, no se siente nerviosismo, lo haces como cualquier faena o trabajo.

P. ¿Qué consejo le daría a alguien que quiere iniciarse en el mundo de la medicina?

R. Esta es una pregunta difícil, pero yo creo que el consejo que le daría, es que es una carrera que es muy vocacional, que necesita un grado de compromiso importante, que necesita una formación continua que tiene una curva de aprendizaje y que da enormes satisfacciones, pero también da algún disgusto, sobre todo, por el resultado final, de que uno quiere ayudar y de que uno tiene que ser consciente primero de que es una carrera que precisa esfuerzo y que lo va a tener que dar y que por otro lado, tiene enormes satisfacciones. El consejo que daría es que si está preparado para hacer eso, que adelante, pero que va a tener que hacer un gran esfuerzo.

P. Si quiere, puede añadir más información.

R. La medicina, o la cirugía, es un esfuerzo continuo para mejorar, uno no se puede cruzar de brazos, ya que, la medicina avanza mucho. Uno tiene que tener disponible todo el arsenal terapéutico que se va produciendo. También se tiene que estudiar mucho para que se le ofrece al paciente, todas las posibilidades, tanto quirúrgica como médicas. Actualmente, tendemos a hacer lo que llamamos cirugía mínimamente invasiva y en los últimos diez años, se han producido grandes avances. Ya operamos por laparoscopia por los recién nacido, que se operan por laparoscopia incluso los fetos, lo que se llama fetoscopia. Y también que a mi parecer el futuro está un poco en la cirugía robótica.

Muchas gracias por concedernos la entrevista.

comentarios

1

María Elena | 11-05-2018 10:14

Enhorabuena, una estupenda entrevista y muy interesante.

2

Blanquita | 10-05-2018 17:33

Muy buena entrevista en la que se refleja lo que puedes llegar a ser gracias al esfuerzo.

3

Blanca | 10-05-2018 13:10

Admirable su esfuerzo, sacrificio y dedicación pero sobre todo su lado humano