Concurso Escolar del Diario HOY 2018
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Colegio El Tomillar

Badajoz

REDACCIÓN: Jaime Rubiano Lebrusan, Javier Píriz González, Iñaki Ganuza López, Pablo González Rodríguez, Pedro Serrano Suárez de Venegas, Fernando Mena Abreu

'Subirte en el avión en el que viaja el papa Francisco es sinónimo de emprender una aventura'

Foto 'Subirte en el avión en el que viaja el papa Francisco es sinónimo de emprender una aventura'
Eva Fernández en Plaza de San Pedro. CEDIDA

Eva Fernández es corresponsal de COPE en Italia y Vaticano. Cuenta además con una trayectoria de más de 20 años ligada a la COPE. Durante estas dos décadas ha desempeñado labores de producción y redacción en programas como Herrera en COPE, La Linterna, La Tarde, Fin de Semana o La Linterna de la Iglesia.

06.05.2018 - THE NEWSPAPER. BADAJOZ

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Agradecemos el interés de Eva Fernández en atendernos desde un principio. Eva también colabora con el diario ABC donde habitualmente escribe para la sección Arte y Opinión del semanario Alfa y Omega. Algunos de los reportajes de Eva Fernández llevados a cabo en estos 20 años han sido galardonados por distintas entidades. En el mundo académico Fernández imparte clases en el Máster COPE de Radio de la Fundación Universitaria San Pablo CEU, en el Máster de Periodismo Social de la misma Universidad y en Next International Business School.

Pregunta. ¿Por qué decidió dedicarse al periodismo?

Respuesta. Por mucho que estés preparado, la vida siempre termina sorprendiéndote y te va reconduciendo hasta el lugar donde realmente siempre quisiste estar, aunque no contaras con ello. Tras pasar por la universidad, en principio mi meta fue la docencia universitaria, dentro del apasionante mundo de la Filología. Siempre me ha gustado leer y escribir casi tanto como la radio, y tras la tesis doctoral me animé a realizar un Master de Radio en el que se produjo el 'flechazo' inmediato con este medio. A partir de ahí entré de lleno en el periodismo. Pocas cosas tan apasionantes como hacer partícipes a los demás de las historias que ocurren en el mundo.

P. ¿Cuál ha sido su trayectoria profesional en esta profesión?

R. Con el paso de los años puedo decir que conozco en profundidad la radio. He trabajado en Informativos y en programas. En programación local y nacional y hasta en radio fórmula, todo ello en programas con formatos muy diversos. También he tenido la suerte de poder escribir y de impartir clases a futuros periodistas, otra de las facetas que me han reportado más satisfacciones en mi vida laboral.

P. ¿En qué consiste su trabajo en Roma?

R. La vida de un corresponsal es a sobresaltos. La palabra 'desconexión' ha dejado de existir. Casi siempre, de forma inesperada suena el teléfono, recibes un WhatsApp, lees una alerta en Twitter y te pones en acción ya sea de madrugada, en medio de una rueda de prensa, o haciendo la compra. Nunca hay días festivos. Y a pesar de todo, lo que más deseas es informar. La vida ha cambiado, porque antes vivía el sobresalto de la noticia gestionando la información ante el teléfono y el ordenador y ahora eres tú quien se tiene que trasladar corriendo al lugar donde se ha producido la noticia para contarla. Hay algo que a pesar de la extenuación te permite seguir vibrando en estas coberturas. Aunque en ocasiones te pueda tocar muy dentro, porque son sucesos dolorosos y apenas puedes contener la emoción. Hasta en el horror surge una luz, casi siempre en forma de personas que conoces en el lugar de los hechos, de instantes de generosidad que reconfortan. Yo sólo puedo decir que cada día en Roma se convierte en un reto. Sabes cómo comienzas el día, pero nunca cómo acabas. En cada jornada debo estar pendiente de lo que ocurre en Italia y en el Vaticano, y en estos momentos el Papa Francisco genera noticias casi a diario. Trabajo además en un medio, la Cadena COPE, a cuya audiencia interesa seguir de cerca los pasos del Papa Francisco.  Esto significa que trabajas 7 días a la semana y nunca se desconecta. Pero si te gusta tu trabajo, siempre compensa.

P. ¿Qué diferencia la información que envía a la COPE de la que le llega también por agencias?

R. Gracias al buen trabajo que realizan los compañeros de las agencias, los demás podemos y debemos diferenciarnos buscando el matiz, la 'noticia' o 'historia' que encierra una nota de prensa o una crónica al uso tras la intervención de algún político o institución o cualquier otro tipo de suceso. Llega el momento de ofrecer, en mi caso a los oyentes de COPE, una 'reinterpretación' de lo sucedido, escogiendo de entre todos los ingredientes de la noticia, los que son fundamentales para la información y a la vez pueden interesar más al oyente. Uno de los grandes descubrimientos de mi vida como corresponsal es que las historias están en la calle, y sólo hablando con unos y otros, puedes llegar a encontrarlas. Hay que seguir el instinto. Hay que saber mirar y asombrarse.

P. ¿Cómo se ve España desde Roma o El Vaticano?

R. Hay que decir que España siempre ha despertado mucho interés en Italia. Existe una afinidad ancestral recíproca que se manifiesta en innumerables vertientes: política, cultural, deportiva. Los italianos viajan con frecuencia a España, lo que favorece que casi todo lo que ocurre en nuestro país (en estos momentos, por ejemplo, Cataluña), ocupe mucho espacio en los medios de comunicación italianos. Dentro del Vaticano, España es un país con una arraigada tradición católica que tiene mucha presencia dentro de la Curia vaticana. También hay muchos sacerdotes españoles que se desplazan a Roma para hacer el Doctorado y especializarse en distintas materias eclesiásticas. Lo que ocurre en España por supuesto que interesa a la Secretaría de Estado Vaticana, de forma paralela al interés con el que se sigue todo lo que ocurre en los distintos países del mundo.

P. ¿Por qué el papa Francisco cae bien y llega a tantos tipos de personas? ¿Cuál es su experiencia personal?

R. El Papa Francisco quiere trasladar al mundo la alegría del Evangelio y por eso encierra dentro de su labor pastoral tantos mensajes dedicados a descubrirnos la misericordia de Dios... Y como todos estamos muy necesitados de alegría y de misericordia, de aquí parte esa atracción que a muchos parece desconcertante, porque, además, el Papa Francisco no podemos olvidar, es un gran intelectual, aspecto que en su magisterio queda más oculto, quizás porque lo que más le interesa son las personas, estar junto a ellas y escucharlas. Se acerca a los descartados, a la Iglesia en salida, la de las periferias, la que necesita de forma especial la ayuda del Pastor.

Yo he podido comprobar la cercanía de Francisco en multitud de ocasiones. A diario. Porque al papa Francisco no se le puede perder de vista. En cualquier momento ves cómo manda parar el papamóvil para abrazar a una anciana ciega, besar a un enfermo o bendecir a un niño al que sus padres levantan sobre sus cabezas con la esperanza de que pueda tocar al Papa... El trato de Francisco en las distancias cortas es lo más parecido al de un padre. Siempre encantador. Con una mirada y una sonrisa muy dulce. Y con las ideas muy claras respecto a lo que quiere decir. En los viajes papales, concretamente en el vuelo de ida, cuando se acerca uno por uno a los periodistas en el avión, se descubre su memoria prodigiosa y la atención y paciencia con la que va saludando a todos, recordando nombres y confidencias que se le hubieran realizado en algún momento. En el viaje a Chile y Perú, antes de aterrizar, quiso tener el gran detalle de pedir a uno de los periodistas que se acercaran hasta su asiento en la parte delantera del avión para darle el pésame por la muerte de un familiar ocurrida durante el viaje. Tal como decía, el Papa Francisco es ante todo un Padre.

P. De sus viajes a otros países con el Papa, ¿qué puede contarnos?

R. Subirte en el avión en el que viaja el Papa Francisco es sinónimo de emprender una aventura. Nunca sabes qué es lo que puede ocurrir, aunque vayas muy preparado. Seguir la agenda del Papa no siempre es fácil. Hay que estar atentos tanto a los discursos como a las conversaciones improvisadas y espontáneas, y, sobre todo, como decía anteriormente, no perderle de vista, observar con lupa cada detalle, porque en el momento que menos te imagines salta la noticia de forma inesperada. Recordemos, por ejemplo, la boda a bordo que celebró el Papa Francisco, casando a dos tripulantes del vuelo durante el viaje a Chile y a Perú en enero de 2018. Digamos que un viaje Papal requiere mucho tiempo de preparación previo y después intentar sobrevivir al ritmo, porque apenas hay tiempo de descanso, los viajes son largos y no terminan hasta horas después del aterrizaje, momento en el que se levanta el embargo de la rueda de prensa que se mantiene con el Papa en el vuelo de regreso, y en el que en tantas ocasiones estalla la famosa y tópica 'bomba' informativa. Cada viaje es único. La gente, la agenda y los mensajes del Papa lo convierten en irrepetible. Por eso es muy difícil escoger uno entre todos.

P. Cuéntenos algunas anécdotas que ha presenciado con el Papa.

R. Podría ocupar varios folios contando anécdotas protagonizadas por el Papa Francisco tan sólo en el año y medio que tengo la fortuna de seguirle los pasos. Yo siempre aconsejo detenerse unos minutos para contemplar el paso del Papa Francisco en el papamóvil cuando saluda a los asistentes momentos antes de las audiencias de los miércoles. Todo el mundo puede tener acceso a estas imágenes. Allí se le ve cómo sube a los niños en el papamóvil, ordena pararlo cuando desde la distancia detecta que hay alguien ante quien debe detenerse. Le hemos visto abrazar y besar la cabeza deforme de un enfermo lleno de tumores, buscar a una niña invidente que quería tocarle la cara. En el último viaje, en la localidad chilena de Iquique mandó parar el papamóvil cuando a su paso, el caballo de una mujer policía se desbocó y ella acabó por los suelos. No se fue de allí hasta que se aseguró que los servicios sanitarios acudieron a socorrerla. Todo el mundo recuerda hasta qué punto sorprendió al mundo entero cuando al poco de llegar a Roma, sin sus guardias de seguridad y acompañado solo por su chofer, acudió a una óptica en el centro de la capital italiana para renovar sus gafas y, por supuesto, pagarlas él mismo. Son muchas las personas que han recibido una llamada personal del Papa a su teléfono móvil fruto de alguna carta en la que le exponían sus inquietudes o problemas. Cabe destacar también el cuidado personal que el Papa Francisco tiene con las personas sin techo que pernoctan en los alrededores de San Pedro. A través de una persona de su confianza les ha proporcionado ropa de abrigo, comida, ha instalado barberías, duchas y lavanderías en los alrededores y también se ha preocupado hasta de llevarlos a la playa en verano.

P. ¿Por qué se puede decir que el papa Francisco es el más importante 'influencer' actual?

R. Grandes compañeros vaticanistas, entre ellos Juan Vicente Boo han afirmado en varias ocasiones que el Papa Francisco, aún sin tablet ni móvil es la persona con mayor reputación en internet, y tienen toda la razón. Por muchos motivos. Uno de ellos es la alegría que el Papa irradia y la forma en que nos invita a transmitirla a los demás porque el Evangelio es 'buena noticia'. Con el tiempo te vas dando cuenta de que había convertido la alegría en una poderosa palanca virtual con la que obtenía resultados antes inalcanzables.

El Papa Francisco se ha convertido en un 'influencer' por su forma de recontarnos en Evangelio, volviendo a las raíces, recuperando la frescura y la juventud de aquel primer amor... Sorprende también la gran conexión y sintonía que el papa Francisco mantiene con los jóvenes. En ellos depositó su tarea de «armar lío».

También se ha ganado la confianza de todos por su sinceridad y claridad a la hora de condenar terribles lacras de nuestro tiempo como puede ser la guerra mundial 'a trozos' que estamos viviendo, el abuso de menores, la falta de trabajo, el éxodo de refugiados producidos por las guerras y el hambre, el cuidado de la 'casa común' y al mismo tiempo nos ha recordado que no vivimos una era de cambios, sino un cambio de era.

Impresiona la juventud de pensamiento de un Papa de 81 años, muy consciente de que tan solo es un eslabón más en la historia de la Iglesia y que las nuevas estructuras que está instalando en su Pontificado, verán su cumplimiento con el paso de los años.

Buena prueba de ello se descubre en la manera de comunicar que ha conquistado, de hacer llegar su mensaje a cualquier rincón; una muestra más del cambio que va unido a su figura. El Papa, además escucha muchísimo a personas corrientes y por eso habla su lenguaje. Pero, sobre todo, «predica con el ejemplo».

P. ¿Qué recomendaría a jóvenes que deseen ser periodistas? ¿Idiomas, relaciones, lecturas??

R. Es fundamental cultivar desde el primer momento la capacidad de dejarse sorprender por las cosas, lo que implica y supone mostrar un gran interés hacia TODO lo que ocurre en el mundo. Sin ese 'gusanillo' interior, será muy difícil poder aportar pasión en un trabajo que necesita a personas 'despiertas'.

El periodismo es una profesión que demanda tiempo, dedicación, sacrificio y por eso tiene que apasionar. No te vas a hacer rico con este oficio. En cantidad de ocasiones está mal remunerado, aunque también resulta muy gratificante.

Las lecturas y el aprendizaje de idiomas resultan fundamentales en la formación de un periodista, que debe nutrir y ampliar su vocabulario y dominar las herramientas del lenguaje. La mejor forma de incorporar nuevos conceptos y abrir el abanico léxico es leyendo libros. Lee mucho, todo lo que puedas.

Y respecto a la labor concreta de corresponsal, es muy difícil trabajar sin sentir pasión por tu trabajo. Cada día se convierte en un desafío que en ocasiones está lleno de obstáculos. No siempre consigues que hablen los protagonistas, y en la radio es fundamental el sonido.

Muchas gracias.