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Badajoz

REDACCIÓN: Santiago Cañón Ruiz-Calero, Alberto Llano Hernández, Félix Álvarez Gragera, Joaquín García Olea, Julio Pérez Ruiz

'Infiltrados en la Yihad mostró uno de los momentos más peligrosos, bajo un asalto a manos de combatientes del Estado Islámico'

Foto 'Infiltrados en la Yihad mostró uno de los momentos más peligrosos, bajo un asalto a manos de combatientes del Estado Islámico'
Lluis Miquel Hurtado. CEDIDA

Hemos podido entrevistar con la ayuda de Twitter a freelance Lluis Miquel Hurtado. Actualmente tiene su base en Teherán, antes en Estambul, desde donde ha cubierto la guerra de Siria, la crisis de los refugiados en las islas griegas, las elecciones presidenciales de Irán o los esfuerzos para reconciliar Chipre.

19.04.2019 - THE NEWSPAPER. BADAJOZ

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Lluis Miquel nació en La Canonja en 1986. Estudió Publicidad y Relaciones Públicas en la Universitat Rovira i Virgili de Tarragona, para terminar Periodismo en la Universidad Rey Juan Carlos. Compaginó sus últimos años de carrera con trabajos de teleoperador y prácticas en medios como Agencia Efe, ADN.es y LaSexta. En 2010, El Mundo consideró que era un buen editor de vídeo, así que lo reclutó para tal fin. En 2012, decidió ser reportero autónomo ? dícese freelance -, y se fue a Turquía. Desde Estambul, hasta 2017, cubrió acontecimientos históricos como las protestas por el parque de Gezi, el conflicto kurdo, las sucesivas victorias electorales del islamista Recep Tayyip Erdogan y también el golpe de Estado que intentó, sin éxito, derrocar su Gobierno. Aparte, cubrió la guerra de Siria, la crisis de los refugiados en las islas griegas, las elecciones presidenciales de Irán y los esfuerzos para reconciliar Chipre. Confiesa que su objetivo es estar sobre el terreno, ser testigo de la realidad y tratar de transmitirla a las audiencias de la forma más veraz y rigurosa posible. Hoy, desde Teherán, sigo haciendo lo mismo.

Buenos días, futura competencia? ¿Cómo estáis? Antes de responderos, os explico qué es lo primero que aprendí trabajando como profesional: nuestras fuentes suelen estar ocupadas y, algunas, viven tan endiosadas que odian dedicar tiempo a responder largos cuestionarios por escrito, pero les encanta hablar horas y horas de ellos mismos. Por eso, a veces, es mucho más fácil lograr que te respondan una entrevista por voz - sí, a mí también me da pereza transcribir media hora de conversación, pero ese es mi trabajo - que por escrito. Dicho esto?

Pregunta. Brevemente, ¿cuál ha sido su recorrido profesional hasta llegar hasta ahí?

Respuesta. Procedo de un pequeño pueblo a las afueras de Tarragona, ciudad donde estudié dos años de mi carrera. A partir del tercer año compaginé prácticas universitarias en medios nacionales, como Agencia Efe y La Sexta, con trabajos en medios locales como Reus TV y Diari de Tarragona. Considero estos dos últimos mi verdadera escuela. A partir del cuarto año ingresé en El Mundo como periodista en prácticas, empleado en el departamento de Fotografía. Tras varios años dedicándome al vídeo, pero deseando ser corresponsal, decidí renunciar a todo, incluido un contrato indefinido reciente, e irme a Estambul a buscarme la vida. Sigo en ello, colaborando con El Mundo, pero también con otros como Cadena SER, RAC1, Deutsche Welle o el diari Ara.

P. ¿Qué responsabilidad tiene en Eurasia como corresponsal itinerante?

R. Intento estar constantemente atento a lo que pasa en Turquía, Siria, Irán y Afganistán, principalmente, para poder contar qué ocurre en estos países a los clientes que quieran contratar mis servicios. Mi responsabilidad profesional es permanecer atento, saber contar la realidad y asegurarme de que mis audiencias logren entender qué ha ocurrido. Para ello, es muy importante mantenerme informado, consultar a mis fuentes y que mis conclusiones resulten fáciles de entender para la mayoría del público.

P. ¿Ha tenido que aprender algún idioma o con el inglés es suficiente? ¿Qué consecuencias ha tenido en su vida, horario, comidas, costumbres, etc. vivir en países tan distintos de España?

R. El iInglés es imprescindible - lo mejoré en la Escuela Oficial de Idiomas - para trabajar afuera, pero no basta con él. Un problema básico es que, si sólo hablamos esta lengua y no contamos con traductores -los periodistas españoles, a diferencia de estadounidenses, franceses o británicos, no tenemos dinero ni presupuesto para pagarles- corremos el peligro de que nuestros reportajes resulten cojos. Con inglés podremos hablar con las élites progresistas o con estudiantes universitarios de un país, pero no con su población más humilde, habitualmente menos alfabetizada y conservadora. Eso puede tener un impacto negativo en nuestros reportajes, pues podrían resultar sesgados. Un ejemplo está en Turquía, donde tradicionalmente se ha fallado al leer el voto favorable al presidente islamista Recep Tayyip Erdogan por proceder, mayormente, de clases populares alejadas de los núcleos de las capitales.

P. ¿Qué eco ha tenido su famoso reportaje de ?Infiltrados en la Yihad? de Cuatro?

R. No le reconozco un impacto significativo, al menos en lo personal. Quizás porque vivo fuera de España, porque se trató de sólo un episodio o porque el periodismo internacional sigue siendo un tema de nicho, no del gusto de las grandes audiencias.

P. Sabemos que colabora para la revista 5W en la que también participan Mikel Ayestarán y otros periodistas que se juegan la vida para informar en países en conflicto. ¿Qué misión tiene esa revista?

R. Esta revista pretende resolver algunas de las carencias que tienen habitualmente los medios de prensa escrita en España: la imposibilidad de publicar historias extensas y las dificultades para publicar reportajes fotográficos. 5W permite publicar historias de largo recorrido, con espacio suficiente para ahondar en todos sus recovecos, junto a fotografías de autores de prestigio. Y todo procesado por un equipo de editores que dedican horas a corregir, verificar y, por lo tanto, mejorar el artículo.

P. Ha ido tras los conflictos en la zona de Irak, Turquía o Siria? y cada vez más peligrosos, ¿podría contarnos algunas anécdotas durante su trabajo? ¿Qué peligros ha corrido en algunas ocasiones?

R. Considero cualquier incidente durante mi trabajo un gaje del oficio. Así, detenciones -todas breves- no pasan de meras anécdotas. ¿Peligros? Creo que Infiltrados en la Yihad mostró uno de los momentos más peligrosos, bajo un asalto a manos de combatientes del Estado Islámico. Pero, insisto, no son heroicidades del periodista, sino meros episodios propios de aquellos cuya profesión es informar desde zonas de conflicto.

P. ¿Tiene pensado escribir un libro de memorias o una novela basada en los hechos que ha cubierto como periodista?

R. Sufro la deformación del profesional acostumbrado a los artículos de 600 palabras. El pánico a escribir algo más largo es idéntico, haciendo una comparativa inversa, al miedo que, como corredor de fondo, he sentido antes a la hora de correr un 1.500. Los miedos están para superarse y, por eso, tengo en mente un libro sobre el que estoy trabajando. Pero, por ahora, de mi mente no ha salido. No será sobre mis memorias ni sobre mi vida. He conocido vidas mucho más interesantes, que merecen ser contadas.

P. ¿Qué libros de los que ha escrito nos recomendaría para hacernos una idea de qué y cómo suceden los hechos?

R. Por ahora sólo puedo recomendar el escribir mi nombre en el buscador de la web de El Mundo, y ver qué ocurre.

P. ¿Qué opina del futuro de los periódicos de papel y de los digitales?

R. Sobrevivirán, incluso sobrevivirán en condiciones muy saludables, si logran auparse sobre el océano de noticias de redacción fácil, columnas irreflexivas y ?fake news? como tótems del rigor, prestigiosos y respetados por lectores que - irremediablemente - van a tener que pagar por informarse.

P. ¿Qué recomendaría a estudiantes que desean ser periodistas? ¿Lecturas, viajes, relaciones, idiomas?

R. De los buenos periodistas he aprendido que hay que ser buen economista, buen jurista y buen analista político. Pero, sobre todo, hay que ser un buen psicólogo, no ser vago y, dicen, ser buena persona. Todo lo que sume a este perfil, como leer mucho, conocer idiomas, interesarse por la historia o ser un buen actor, suma puntos.

Muchísimas gracias por todo.