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Rendirse no es una posibilidad

Rendirse no es una posibilidad
La que fue la sonrisa de la Fórmula 1

Siguió luchando por sus sueños, apesar de tener que afrontar situaciones difíciles.

Deportes

18.03.2020 - Natalia Calzada Soto

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María de Villota Comba (1980-2013) fue una piloto del automovilismo española. Hija del famoso piloto Emilio de Villota, quien fue un gran referente en su trayecto hasta cumplir su sueño de correr el mundial de fórmula 1. Por desgracia pasó algo horrible antes de que lograra alcanzar su meta.
Con tan solo 16 años María ya estaba triunfando en el Karting. Y  gracias al apoyo de su padre y de su hermano consiguió dar el salto hacia la Fórmula Castrol. Tardó solo un año en proclamarse subcampeona de España. Y con la ayuda de su padre llegó hasta la Fórmula 3.
En 2012 por fin alcanzó a los grandes pilotos en la Fórmula 1. Realizó una prueba con Renault, aun que acabó siendo contratada por el equipo Marussia. A pesar de no lograr estar en el equipo deseado, la piloto no desaprovechó esta oportunidad. Y cito textualmente sus palabras el día que presentaron su escudería: “Voy a demostrar que han hecho bien escogiéndome a mí como piloto, y como mujer. Voy a seguir luchando porque mi ambición es correr”.
Por desgracia el 3 de julio de 2012 sufrió una tragedia. Aquel día María experimento la traumatizante experiencia de un accidente donde su vida pendía de un hilo. El siniestro ocurrió durante unas pruebas de aerodinámica en el aeródromo de Duxford (Reino Unido). En sus primeras declaraciones la piloto supo expresar lo que sentía en una sola frase: “Esta carrera la he ganado yo, porque estoy viva”. También confesó que la primera vez que se miró al espejo se sintió aterrada pues tenía 104 puntos en el rostro, además de haber perdido su ojo derecho. Después de lo ocurrido la corredora no alcanzó a cumplir su sueño de ganar un mundial de Fórmula 1. Pero nunca se rindió.
Este ejemplo de superación nos enseña como en las circunstancias más difíciles es cuando hay que mantenerse más fuerte. Es impresionante como nuestra forma de ver el mundo puede cambiar en tan solo una fracción de segundo. Y es que la vida da muchas vueltas, pero las vueltas dan mucha vida. Tras este episodio de su vida, María de Villota demostró lo que ningún piloto había demostrado hasta entonces, la capacidad de renacer y superarse a uno mismo tras engañar a la muerte.

 

comentarios

1

Ultraviolet | 22-03-2020 21:02

Q mujer mas valiente